La última imagen del Papa Francisco sigue grabada en la memoria. Aquella mañana de Pascua, en la plaza de San Pedro, Jorge Mario Bergoglio avanzaba despacio en el papamóvil: gesto cansado, voz débil y la misma determinación de siempre por estar entre la gente. Murió al día siguiente, el 21 de abril de 2025, cerrando un pontificado que puso a los márgenes en el centro.