Auritz/Burguete volvió a convertirse este pasado sábado en un lugar de memoria. Medio siglo después de la muerte de Oriol Solé Sugranyes, anarquista e integrante del MIL (Movimiento Ibérico de Liberación-Grupos Autónomos de Combate) que participó en la Fuga de Segovia, cerca de un centenar de personas se congregaron bajo la lluvia y el frío en el paraje de Aztalozti, junto al monolito que recuerda su figura y su fallido intento de alcanzar la libertad.