Los futbolistas parecen tener, más allá del balón, una predilección por el ajedrez: Zubimendi, Haaland, Joselu, Harry Kane, Quique Setién, Julio Baptista... Los ejemplos son numerosos. No sólo como aficionados, sino también como impulsores del juego e, incluso, mecenas. El ajedrez les aporta herramientas eficaces en la toma de decisiones en el terreno de juego.