Un equipo internacional de investigadores ha comprobado cómo el entorno, tanto físico como social, puede contribuir a acelerar o a retrasar el envejecimiento del cerebro y determinar la edad biológica de este órgano.
Un equipo internacional de investigadores ha comprobado cómo el entorno, tanto físico como social, puede contribuir a acelerar o a retrasar el envejecimiento del cerebro y determinar la edad biológica de este órgano.