Ferrari mantiene la esperanza de poder aprovechar el surgimiento de una nueva era en la Fórmula 1. Así lo transmite Charles Leclerc, a estas prematuras alturas de la temporada erigido en puntal de la fábrica italiana. Porque la esperanza es lo último que se pierde. No obstante, como el compás del desarrollo lo marca el éxito de Mercedes, que de momento parece implacable, el piloto monegasco considera que “debemos mejorar absolutamente todo el coche”.