Las recientes declaraciones del consejero Javier Remírez, vicepresidente primero, consejero de Presidencia e Igualdad y portavoz del Gobierno de Navarra, asegurando que “nadie se va a quedar sin servicio” tras el cierre de la piscina de Larrabide no solo faltan a la verdad, sino que demuestran una alarmante desconexión con la realidad de los ciudadanos. Desde la plataforma Salvemos Larrabide nos vemos en la obligación de desmontar sus justificaciones, que no se sostienen.