Suele decirse que los altos salarios hacen de Europa un territorio escasamente atractivo para los grandes fabricantes. Pero dentro del continente las diferencias son enormes y Navarra no ocupa precisamente uno de los puestos más elevados. La Comunidad Foral sigue teniendo unos sueldos comparativamente bajos si se mide con el conjunto de regiones europeas. Y queda incluso ligeramente por debajo de la media, tras haber acusado desde 2010, como también sucedió en Portugal y Grecia, una devaluación en las remuneraciones de la que apenas ahora, década y media más tarde, comienza a recuperarse.