Aston Martin ha cerrado en Baréin una de las peores pretemporadas que se recuerdan en la historia de la Fórmula 1. Tras días marcados por problemas técnicos, falta de rodaje y escaso kilometraje comparado con sus rivales, el equipo británico cierra la actividad en pista con muchas preguntas y pocas vueltas, el cóctel perfecto para llegar al primer Gran Premio bajo mínimos.