En el circuito de Hudayryat Island, 12,2 kilómetros, pesaba el tiempo, arenoso, del desierto, un paraje hostil que venera la figura de Pogacar, reproducido en una estatua de color oro.
En el circuito de Hudayryat Island, 12,2 kilómetros, pesaba el tiempo, arenoso, del desierto, un paraje hostil que venera la figura de Pogacar, reproducido en una estatua de color oro.