Navarra resiste a la ola privatizadora que rodea a la Formación Profesional en España. El alumnado inscrito en centros privados no deja de crecer en muchas autonomías, una realidad que preocupa al Gobierno de Sánchez. De ahí su intención de aprobar un real decreto para blindar la calidad de la Formación Profesional y poner límites a la apertura de centros privados de FP que no ofrezcan garantías suficientes.