Las reclamaciones económicas por el denominado cártel de coches llegan este año a su punto definitivo, con una perspectiva halagüeña para los propietarios de dichos vehículos (aquellos que fueran adquiridos entre los años 2006 y 2013) puesto que la doctrina judicial en la inmensa mayoría de los casos estima las demandas de los clientes, concediéndoles como indemnización que supone el 5% del coste del vehículo que se pagó en origen más los intereses. Esto se traduce en una cantidad media de entre 1.500 y 3.000 euros por vehículo.