Nueve jóvenes han declarado este martes que su entonces entrenador de fútbol, juzgado en Logroño como presunto autor de abuso sexual y otros delitos, les enviaba, cuando eran menores, mensajes con contenido sexual, intentaba quedar con ellos a solas, les pedía fotos desnudos y, a algunos, les prometió fichar por Osasuna, club del que era ojeador.