...

La otra cara de los Juegos Olímpicos de Invierno

La otra cara de los Juegos Olímpicos de Invierno

Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina llegan rodeados de debate. La crisis climática avanza y amenaza la viabilidad de un evento que asiste a su vigésima quinta edición. El aumento de las temperaturas, la falta de nieve y la fragilidad de los ecosistemas de montaña reducen cada vez más las opciones de escoger sedes. Se calcula que para 2050, el cambio climático habrá reducido de manera drástica las posibles sedes aptas para los Juegos Olímpicos de Invierno a solo 52, mientras que en la actualidad se cuentan más de 90. El número podría descender a alrededor de 30 en 2080. Esta inercia invita a pensar que habría que recurrir a sedes más altas, más remotas o más dependientes de tecnología. Y cuanto mayor es la dependencia de la nieve artificial, mayor es el coste económico y ambiental. El propio Comité Olímpico Internacional (COI) ya admite que, de mantenerse la tendencia actual, la falta de nieve y las temperaturas cálidas podrían forzar a replantearse la organización.

Compartir: