Incluso una siesta corta por la tarde puede ayudar al cerebro a recuperarse y mejorar su capacidad de aprendizaje, según un estudio publicado en la revista 'NeuroImage'.
Incluso una siesta corta por la tarde puede ayudar al cerebro a recuperarse y mejorar su capacidad de aprendizaje, según un estudio publicado en la revista 'NeuroImage'.