Tal vez la decisión de bajarnos un céntimo los excedentes del kilowatio producido en nuestras instalaciones fotovoltaicas haya estado motivada porque suponen la escasa preocupación que va a generar en la mayoría de nosotros. Quién se va a preocupar por un céntimo! ¿verdad? A mí si me preocupa, y no tanto por los beneficios que sus compañías van a acumular con ese “céntimo” que no nos pagan, me preocupa por el hecho de que ustedes quieren cargarse la producción de energía limpia en nuestras viviendas, importándoles muy poco, o nada -excepto para la publicidad, que queda estupendamente- el medio ambiente y el mundo que dejaremos a nuestros hijos.