Internet está inundado de fotos, vídeos y memes, muchos de ellos difícilmente distinguibles de la realidad, y para tratar de contrarrestar esa avalancha han irrumpido también en el tsunami digital numerosas herramientas y aplicaciones que permiten detectar, aparentemente con un alto grado de fiabilidad, las imágenes que han sido creadas con inteligencia artificial (IA).