Tudela-Cultura
Exposición retrospectiva Javier Sueskun “66 años aprendiendo” (1960-2026)
Lugar
Casa del Almirante , Calle RúaFechas
- 2026-06-11 10:00 — 2026-09-06 10:00
Esta exposición reúne una amplia muestra del trabajo realizado por el pintor tudelano Javier Sueskun en sus 66 años de trayectoria pictórica. La exposición, que se desarrolla en toda la Casa del Almirante y en la sala de exposiciones temporales del Museo Muñoz Sola, acoge unos 80 cuadros del artista que ponen de relieve la evolución y los numerosos cambios en su estilo.
Texto Javier Sueskun sobre la exposición:
Entiendo el Arte como la actividad humana consciente que usa determinadas cualidades del pensamiento y la destreza manual, tendente a instaurar obras que reproducen cosas, expresar un tipo de experiencias o construyen formas y que, únicamente por su aspecto, generan deleite, emoción o producen un choque.
Durante los estudios de bachillerato, en el colegio jesuítico tudelano, el hermano Adrián Martinez (Hamsi), profesor de dibujo, me enseñó muchos de los elementos básicos del oficio de pintor; me animó a que pintara al aire libre, procurando captar el “carácter”, la luz ambiente, el claroscuro y el color del paisaje. Me enseñó método en el trabajo, disciplina, no tener prisa sino procurar hacerlo bien. En estos años tuve también presente la obra y modo de hacer de pintores como Antonio Loperena Eseverri, César Muñoz Sola, Jesús Lasterra, Jose Maria Monquilot, Florentino Fernandez de Retana (Retana) y Mariano Sinués.
Creo que en Bellas Artes aprendí bien el oficio, que he ido depurando y aquilatando conforme he tenido que enfrentarme a problemas plásticos de diferente naturaleza.
Me considero un pintor digno, de cierta calidad, cuya obra puede que, en alguna medida, deleite e incluso emocione, pero dudo mucho que genere en quien la contemple una conmoción violenta de carácter psíquico, un choque. Carezco del ánimo, inteligencia o talento extraordinario para producir una pintura de gran originalidad y excepcional valor. Tal logro es propio de los genios y no en mi caso.
Ya no poseo la misma energía que años atrás. Todo se realiza, ahora, con más sosiego, como si deseara ralentizar el paso de los años que, por ley de vida, no serán demasiados.
¿Qué hacer? Seguir pintando: lo que uno quiere, en el convencimiento de que poseemos la libertad más que bastante para no rendir cuentas de nada a nadie. En todo caso a nosotros mismos, sin caer en autocomplacencia alguna.
El trabajo plástico venidero ha de estar regido por una perseverante disciplina y por una reflexión emocionada, de modo que la obra futura sea “nunca siempre diferente y siempre nunca igual”.
Tal vez así, podamos llenar de cierta plenitud los postreros años de existencia hasta alcanzar, de alguna manera satisfechos y sin temor, el último acto de nuestra vida: la muerte.
Jose Mª Muruzábal ha escrito el siguiente texto sobre Sueskun:
El arte navarro, y el arte tudelano en particular, están de enhorabuena. Por fin vamos a poder ver una exposición retrospectiva de lo que ha supuesto el quehacer artístico de un pintor, veterano ya, con una trayectoria muy dilatada en el mundo cultural de Navarra: Javier Sueskun. El bueno de Javier lleva 66 años de periplo pictórico, lo que le hace merecedor de disponer de una gran exposición en la que se conozca y se saboree su obra. Es conocida también la intensa labor pedagógica que desarrolló este artista, lo que ha contribuido, en parte, a que él haya pintado menos de lo que hubiera sido deseable y que sus exposiciones individuales hayan sido también limitadas.
El tudelano Javier Sueskun se incluye en el grupo de artistas navarros nacidos en los años posteriores a la guerra civil, los años cuarenta y principios de los cincuenta. Ésta resulta una generación prolífica en cuanto a nombres y muy variada en sus estilos; en la misma conviven artistas estéticamente bastante avanzados en sus formas plásticas, como Pedro Salaberri, Juan José Aquerreta, Pello Azqueta, Mariano Royo, Isabel Ibáñez o Xabier Morrás, con otros que han trabajado formas pictóricas mucho más tradicionales como Jaime y Javier Basiano, Antonio Laita, Joaquín Ilundáin Solano o Tomás Sobrino.
El Ayuntamiento de Tudela, a través de Tudela Cultura y en el marco incomparable de la Casa de Almirante de dicha ciudad, brinda esta excelente exposición que resume a la perfección esos 66 años de trayectoria pictórica y los numerosos cambios que ha tenido su estilo.
El hombre
Javier Sueskun Molinat nació en la ciudad de Tudela el año 1947, en el seno de una familia que respiraba gran interés por la educación y la cultura; sus padres eran maestros. Sueskun suele afirmar que su afición por el arte proviene de su abuelo materno, Jesús Molinat, ebanista y excelente tallista, y de su padre Félix, muy aficionado al dibujo.
Cursó estudios primarios en la escuela pública y bachillerato en el Colegio San Francisco Javier de Tudela, de los Padres Jesuitas, donde el hermano Adrián Martínez (HAMSI) incidió decididamente en su vocación estética, consolidándola, ya que fue su profesor de dibujo en aquella etapa formativa.
Entre 1966 y 1970, Javier Sueskun desarrolla sus estudios en Bellas Artes. El primer año lo hace en Madrid, para trasladarse posteriormente a Valencia con objeto de cursar la carrera en la especialidad de pintura; se licencia en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia. Posteriormente, ha seguido cursos de doctorado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia (1983-85) y de Historia en la UPNA (1996-97), estando en posesión del nivel de estudios avanzados o suficiencia investigadora.
Trayectoria profesional y académica
En 1963, con apenas 16 años, participó en la IV exposición de artistas comarcales de Tudela. Su primera exposición individual fue en el año 1978, en la sala CAN de Castillo de Maya. A raíz de una de esas exposiciones, celebrada en junio de 1976 en Pamplona, surge un grupo de artistas denominado Pamplona Ciudad, que integró a 16 profesionales del arte, entre ellos Javier Sueskun.
Tempranamente, compaginó el trabajo de producción artística con su labor dentro de la educación. Fue Profesor de Historia del Arte, Dibujo Artístico y Pintura en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Pamplona (1972-1983); posteriormente ejerció como Profesor en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado Huarte de San Juan de Pamplona (1983-1990), para culminar su carrera docente en los Departamentos de Diseño y Arte y Psicología y Pedagogía en la Universidad Pública de Navarra (1990-95), además de profesor responsable del Área de Conocimiento de Estética y Teoría de las Artes en el Departamento de Geografía e Historia de dicha Universidad (1996-2012, año en que se jubiló). Ha simultaneado su labor académica con la impartición de numerosos cursos de formación histórico-artística y ha sido jurado en distintos certámenes de Artes Plásticas. Asimismo, perteneció al Consejo Navarro de Cultura entre 1996 y 2000.
El artista: Evolución y Estilo
La obra artística de Javier Sueskun resulta cambiante, evolucionando con el paso del tiempo y experimentando nuevos derroteros estéticos y personales. Su obra parte de formas figurativas tradicionales, plasmadas en los años sesenta y setenta, para evolucionar hasta formas expresionistas que se mueven hasta por los caminos de la abstracción durante algún momento de su periplo estético.