La continuidad de Keir Starmer como primer ministro de Reino Unido vuelve a ser cuestionada tras la dimisión de dos miembros de su equipo en menos de 24 horas y el aumento de las voces críticas dentro del Partido Laborista ante el escándalo por los archivos del delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein, que salpica al exembajador Peter Mandelson, designado jefe de la Embajada en Washington.