La Generalitat catalana ha impuesto una sanción de 10.001 euros a una agencia inmobiliaria por un caso de racismo en el acceso al alquiler, del que fue víctima un vecino de Mataró (Barcelona) de nacionalidad marroquí, llamado Hamid. Así lo anunció el Observatorio Desca, entidad que acompañó a la víctima en el proceso de denuncia.