"Ay que lloro”. Marisa ha repetido este sábado unas cuantas veces la frase. Cuando le han bailado los danzantes. Cuando le han bailado los gigantes. Cuando le han bailado los vecinos o mientras recibía el cariño de amigos y parroquianos que han hecho noche en el Garazi. Para muchos hostelera, bar y Calderería son la misma cosa. Parte indisociable de la fiesta y engranaje del Casco Viejo de Iruña. ¿A quién no le ha servido Marisa una caña o una copa?