Las elecciones autonómicas de Aragón que se celebran este domingo son una estación en la secuencia electoral que se abrió a finales de 2025 en Extremadura y que continuará este año en Castilla y León y Andalucía. Los estudios demoscópicos apuntan con claridad a un triple movimiento que ya se observó en Extremadura. Un PSOE en retroceso y tocando suelo; un Partido Popular lanzado hacia resultados cercanos a sus mejores registros históricos en la comunidad; y un Vox al alza, con opciones reales de duplicar su representación. Aragón ha experimentado en los últimos años un notable desplazamiento hacia la derecha. Parte de esta evolución se explica por su vecindad con Catalunya y por el sentimiento de agravio que prendió durante los años del procés, especialmente bajo la presidencia socialista de Javier Lambán.