Ciento cuarenta minutos separan las imágenes de un espermatozoide penetrando en un óvulo, de la imagen de un bebé nacido prematuramente en el octavo mes de su gestación. Dos horas largas que pasan fugaces, pura adrenalina en vena, al galope. Eso es Marty Supreme. Con cambios de registro, con quiebros inimaginables e inverosímiles, con prisa de desesperado y con la firma de Joshua Safdie, solo tras un duro y oscuro divorcio de su hermano Benny.