La historia de la Autovía de Navarra (AP-15) tiene varias caras. Está la de la obra pionera, la primera vía de alta capacidad de Navarra, vendida como un hito de la modernidad en aquellos años de finales del franquismo. Pero también la del negocio, la del apetitoso bocado del cobro de peajes y el muy recurrente esquema de ganancias privadas gracias a esfuerzos públicos.