Domingo 1 de febrero, empiezo a encontrarme mal porque recientemente tuve una obstrucción intestinal por la que estuve una semana ingresada, hasta el 26 de enero, y los síntomas que tengo son parecidos. Acudo a urgencias del Hospital de Navarra a las 4 de la tarde sin comer ni beber por temor a empeorar, me hacen una radiografía y analítica y me dicen que la tiene que ver un cirujano y que, mientras, me pondrán suero. A las 3 horas llamo porque ni ha venido ningún cirujano ni me han puesto suero por lo que me siento al borde del desmayo. A las 7.30 me atiende una hematóloga muy amable que me pauta suero pero que no puede informarme ni diagnosticar porque tiene que venir el cirujano. Parece ser que todos los cirujanos del hospital están operando... ¿de verdad?