“Después de tanto sufrimiento por poder recuperar nuestras viviendas, acogemos el decreto de manera muy positiva”. Hegoa Ozaeta es una de las personas que se van a ver beneficiadas por la exención para la moratoria de los desahucios aplicada a los arrendadores que sean propietarios de una sola casa o de dos si residen en una de ellas y la otra es la que ponen en alquiler. En su caso, a día de hoy solo es dueña de una vivienda arrendada a unos inquilinos que llevan casi dos años sin pagar la renta. Es más o menos el tiempo que Hegoa, divorciada y con dos menores a su cargo, lleva viviendo en el piso de su actual pareja en Santurtzi, junto a él y a sus dos hijos. Seis personas en total. Por ello, no ve el momento en el que la nueva normativa tenga su aplicación real y pueda disponer de su propio domicilio: “Lo espero con ansia, sería empezar a ver la luz”.