Es una imagen muy habitual en el mundo del fútbol: un jugador ficha por un nuevo equipo y en las redes sociales del equipo se publica una foto del momento en el que la nueva incorporación estampa su firma en el contrato, haciendo así oficial el fichaje a todos los efectos. Una foto muy vista y que no suele dar mucho de sí. Pero hay excepciones, y esta es una de ellas.