“Viajando comprendes que no eres el centro del mundo”. Así se expresaba el escritor británico Colin Thubrón al narrar en un libro la experiencia que le llevó a recorrer, a lo largo de ocho meses, la Ruta de la Seda. La más célebre y antigua senda comercial de la historia del mundo que atravesó 25 países de Asia. En este sentido, Uzbekistán ocupó el eje central de esta historia. Y no sólo por su estratégica posición en la Ruta de la Seda, sino porque en este país se ubica Samarkanda, una de las ciudades más antiguas, míticas y legendarias del mundo. De la misma antigüedad (2.750 años) que Babilonia, Atenas o Roma. Poetas e historiadores de la época la denominaron La Roma del Este, La Perla del Mundo o el Edén de Oriente y fue capital de diversos imperios.