Al principio fue la letra. Es bien sabido que la escalera trae su origen en la famosa letra compuesta en 1916 por Ignacio Baleztena para cantar con una melodía popular (que, curiosamente, también aparece en el Horra, horra, gure Olentzero): “Uno de enero, dos de febrero, tres de marzo, cuatro de abril, cinco de mayo, seis de junio, siete de julio, San Fermín”. Contaba el propio autor en una de sus Iruñerías (Diario de Navarra, 14-10-1962) que era el estribillo que acompañaba a unas coplas humorísticas describiendo a los ediles de aquel entonces (entre ellos, el propio Baleztena) desfilando en la Marcha a Vísperas: “Los concejales cesaron en sus cargos y [fueron] olvidados por el público, así como sus coplas. Pero la música quedó con una letra que continúa y no pasa de moda: es decir, con la de ‘uno de enero, dos de febrero, etc.’”.