Navarra atraviesa un momento complejo. En los últimos meses hemos escuchado anuncios que generan inquietud, preocupación y, sobre todo, muchas preguntas sobre nuestro futuro industrial y económico. Decisiones empresariales que se toman lejos de aquí, cierres de plantas históricas, ajustes productivos y procesos de deslocalización que afectan directamente al empleo, a las familias y al tejido social de nuestra región.