Elkano es una pequeña aldea situada en el valle de Egüés, a escasos 10 kilómetros de Pamplona. En la época en que Joaquín Lizarraga nació contaba con 23 casas, cuyos nombres seguían casi siempre el patrón más común en Navarra, es decir el nombre que en algún momento tuvo su dueño, seguido del sufijo posesivo vasco -ena. Así, dentro del pueblo encontramos Artaizena, Badostainena, Biribilena, Legasarena, Lizarrena, Orbarena, Oteizarena, Zamarginena o Migelena, casa esta última en la que Lizarraga nació en 1748, y que ha llegado hasta la actualidad algo alterada tras su última restauración. Tiene una fachada de buena sillería, que va cruzada en alto por una balconada, y se abre con un arco de medio punto que luce la fecha de 1603. El caserón había pertenecido durante generaciones a los Lizarraga, y era una de las casas fuertes del pueblo. En un inventario realizado en 1805, cuando Joaquín Lizarraga habitaba en ella, se dice que entre el numeroso mobiliario que tenía contaba con nada menos que 17 camas y 58 sillas, y que tenía vinculadas numerosas piezas de cereal y vid en el propio Elkano y en los pueblos colindantes. Así, por ejemplo, sabemos que de la última vendimia habían obtenido la nada despreciable cifra de 6.000 litros de vino.