Osasuna se queda con un sabor amargo tras el empate ante el Villarreal, porque ha hecho muchas cosas bien como para ganar, pero se ha quedado con un punto. El equipo de Lisci, que continúa su racha puntuando, ha estado muy bien en el primer tiempo, donde ha sido protagonista, pero las fuerzas para mantener el ritmo quizás no le ha llegado tras la reanudación. El oportunismo de Gerard Moreno, en una de las pocas acciones de mérito en la segunda parte, se ha erigido en decisivo para el empate fina. La labor arbitral queda para el estudio porque el penalti a favor del Villarreal no ha sido nada claro. Ahí ha salido el mejor Osasuna, que sido capaz de remontar. Víctor Muñoz ha vuelto a ser un jugador estelar. El conjunto navarro deja sensaciones muy buenas y el punto ante un gran rival es bueno, aunque un premio corto para los méritos expuestos.