Al principio, el açaí no era más que un alimento habitual propio de la Amazonía brasileña, una diminuta baya que produce una espesa pulpa púrpura que los lugareños adoran comer a cucharadas, en ensaladas o acompañado de pescado, de yuca o de plátano. Sin embargo, su consumo ha aumentado considerablemente en los últimos meses en todo el Estado.