Tras realizar un doctorado en el CIMA, regresó a Uruguay donde obtuvo plaza de funcionaria en una universidad. Pero necesitaba más y decidió salir de su zona de confort. Se compró una llama para seguir investigando el potencial médico de este animal y terminó emprendiendo una aventura científica y empresarial que la trajo de regreso a Pamplona. Además de dirigir la Unidad de Traslación e Innovación del CIMA es cofundadora y directora científica de la startup Nanogrow Biotech que trabaja con los nanoanticuerpos del camélido andino para buscar soluciones para enfermedades de la pie y oncológicas tanto en humanos como en animales