España se consolida en 2026 como una de las economías con mayor dinamismo de la Unión Europea y el FMI prevé para España el mayor crecimiento en la Zona Euro este año. Pese a un contexto político fragmentado y a la ausencia de presupuestos aprobados durante los últimos tres años consecutivos, el país ha mantenido un ritmo de crecimiento sostenido, impulsado por reformas estructurales del Gobierno en el mercado laboral, la gestión de la inmigración y la transición energética. A estos factores se suma una ejecución eficaz de los fondos europeos y una notable resiliencia frente a los choques externos. También ha influido el hecho de hacer un país seguro, agradable y atractivo para el turismo y las inversiones. Estos factores han favorecido un aumento en los salarios inferiores y en las pensiones y, consecuentemente, un mayor consumo interno que a su vez ha potenciado el Producto Interior Bruto (PIB).