La electrificación del transporte ya no es una conversación de futuro. Está entrando poco a poco en las empresas, primero con vehículos de flota, después con coches de empleados y, cada vez más, como un servicio que algunas compañías empiezan a ofrecer a clientes o visitas. Para aquellas empresas que aún no han dado el paso hacia la electromovilidad hay una pregunta que puede rondar en su cabeza: ¿tengo que instalar puntos de recarga en mi empresa?