Muchos deportistas que practican ejercicio de alta intensidad emplean como suplemento alimenticio los batidos proteicos, con el fin de aumentar o mantener su masa muscular. Generalmente, acuden a tiendas especializadas, compran este macronutriente en polvo y, en cada toma, lo disuelven en leche, agua o zumo sin saber que, en realidad, la mayoría de estas proteínas ya provenían de una especie de “batido natural” que se origina durante la elaboración del queso.