“Una transformación radical física y de contenido”, con un resultado “bueno, bonito y barato”. Es el objetivo de un concurso internacional de arquitectura –otro– para la resignificación del Monumento a los Caídos en un Memorial para la recuperación de la memoria democrática y la denuncia del fascismo. Así sintetiza el veterano concejal abertzale y “alcalde” del urbanismo pamplonés, Joxe Abaurrea, el siguiente paso en este dilatado, indeciso y cobarde procedimiento de resolver el futuro de un mausoleo erigido después de la Guerra Civil en honor de los combatientes navarros del bando franquista muertos en la contienda.