Quien ya tenga unos cuantos años y acumule ya unas cuantas décadas con el carné de conducir recordará cómo en los gélidos días de invierno, al arrancar el coche, especialmente por la mañana y si dormía a la intemperie, había que permanecer unos minutos con el motor en marcha pero con el vehículo parado para que cogiera temperatura. Hay personas que lo siguen haciendo con los coches modernos de combustión, obviamente no con los eléctricos. Pero, ¿realmente tiene sentido?