Repatriados desde Burdeos, los restos de Goya fueron trasladados a España en 1919 y enterrados en la ermita de San Antonio de la Florida, en Madrid, pero faltaba su cabeza
Repatriados desde Burdeos, los restos de Goya fueron trasladados a España en 1919 y enterrados en la ermita de San Antonio de la Florida, en Madrid, pero faltaba su cabeza