Un antiguo monasterio en Oteiza de Berrioplano acoge desde enero la comunidad terapéutica que estuvo en Estella durante años. Ahora con espacio para separar hombres y mujeres
Un antiguo monasterio en Oteiza de Berrioplano acoge desde enero la comunidad terapéutica que estuvo en Estella durante años. Ahora con espacio para separar hombres y mujeres