Pablo Ibar, el preso de origen vasco que cumple cadena perpetua por triple asesinato, ha enviado un mensaje desde la prisión estadounidense en el que se muestra esperanzado por la nueva prueba aportada que podría reabrir el caso y repetir el juicio. "El nuevo testigo ha reavivado la esperanza por la verdad que he buscado durante treinta años", subraya.