Los profesionales de la Fundación Española del Corazón hacen referencia al ajo como "un ingrediente muy apreciado en la cocina mediterránea gracias a su aroma y sabor. Pero además, el ajo ha sido considerado durante siglos un potente alimento con diversas propiedades curativas. Y ahora, según un reciente estudio, podría ayudarnos también a reducir el colesterol total y los triglicéridos. Las propiedades terapéuticas del ajo están más que extendidas: diurético, depurativo, antiséptico y antibacteriano… Esta hortaliza ha sido utilizada desde tiempos remotos en el tratamiento de diversas afecciones, lo que ha dado pie a múltiples ensayos que buscan corroborar sus beneficios".