La alarma social y el escándalo internacional desatados a comienzos de este año se supo la tendencia a usar la inteligencia artificial (IA) de X (antes Twitter), Grok, para desnudar y sexualizar de forma intencionada aprovechando las fotografías más inocentes publicadas en esta red social fue mayúsculo. La reacción e investigaciones de las diversas autoridades gubernamentales de varios países obligó a la compañía liderada por Elon Musk a mover ficha.