Un recorrido circular de 9 kilómetros entre Bera y Urrugne recupera antiguos caminos de contrabandistas y ofrece panorámicas al Cantábrico, bosques frondosos y vestigios megalíticos en plena frontera
Un recorrido circular de 9 kilómetros entre Bera y Urrugne recupera antiguos caminos de contrabandistas y ofrece panorámicas al Cantábrico, bosques frondosos y vestigios megalíticos en plena frontera