La cola comenzaba a formarse mucho antes de que dieran las cinco de la tarde. A las puertas de la sala Galileo Galilei, con capacidad para 500 personas, decenas de asistentes aguardaban su turno para entrar en un acto que, según reconocía la organización, había desbordado todas las previsiones. El coloquio entre el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián,, y el dirigente de Más Madrid, Emilio Delgado, sobre el futuro de la izquierda alternativa había suscitado un interés inusitado. “Ver esta cola para un debate político un miércoles demuestra que hay ganas de escuchar propuestas diferentes”, comentaba un asistente mientras la fila avanzaba.