En el maratón del Parejas en ocasiones hay partidos que quedan colgados de la percha de la intrascendencia. Duelos que se asemejan a los de las giras festivas de verano, donde únicamente se busca agradar al público. Esa era la idea fuerza que recortaba el patrón del debate entre Elordi-Zabaleta y Jaka-Iztueta.